08:30 a.m. Tu estudio. Suena el teléfono. Lo coges y preguntas:
- ¿Dígame?
- Hola, te llamo de la productora "La que sea". Hemos recibido tus locuciones y están muy bien. El tempo, la resonancia de la voz y la interpretación... Tan sólo le vemos un problema...
- Gracias... ¿cuál?
- Suena... demasiado canario.
(...)
¿Demasiado canario? ¿Qué ocurre en Canarias con nuestra manera de hablar? Y no pregunto desde el punto de vista de la gente de fuera... lo digo desde el punto de vista de los propios canarios.
Nos enervamos, nos ponemos hechos una fiera cuando escuchamos a un peninsular tan sólo insinuar que los canarios hablamos... mal. Que no nos entienden, que tenemos un acento distinto... Pues claro, es distinto. Es más, es distinto en cada isla. Y hasta me atrevería a decir que distinto en cada municipio... en las vertientes norte o sur de cada isla... Pero no es muy coherente enfadarse cuando alguien de fuera critica nuestro acento y luego distorsionarlo cuando producimos un audiovisual hecho por y para los canarios.
Precisamente por el hecho de que hay tantos acentos distintos, según la isla en la que nos encontremos. A la hora de locutar un audiovisual de producción canaria el acento debe ser "neutro". Con una dicción correcta, que no es lo mismo que un acento correcto. Se trata de pronunciar correctamente, de respirar bien, de abrir la boca al hablar. De un modo que lo entiendan los conejeros de Órzola y los herreños de Sabinosa. De hablar como hablamos los canarios.
El problema fundamental radica en las eses finales. En radio y televisión, en cualquier programa presentado por canarios estamos acostumbrados a escuchar algo como:
- Buenosss diasss, señorasss y señoresss y bienvenidosss un día másss...
Cuando en realidad habría sonado:
- Buenoh díah, señoras y señores y bienvenidoh un día más...
Que es algo mucho más cercano a nuestra realidad.
Nos devaluamos, nos restamos profesionalidad a nosotros mismos en nuestro trabajo. Porque hay que tratar de producir un audiovisual con buenas localizaciones, buena fotografía, iluminación, encuadre, buenas cámaras, un buen editor de vídeo y un buen realizador que se convierta en un mago para postproducir una obra de arte. Y hay que conseguir una buena locución. Pero una buena locución no es aquella que suena con muchasss esesss finalesss canariasss.
Valoramos las producciones hechas y locutadas en la península. Nuestros oídos están tan acostumbrados a ver y oír producciones nacionales, que las ponemos como referentes. Como metas por alcanzar. "Algún día haré algo como esto..." Coges recortes de cómo encuadraron, como realizaron, cómo se lo curraron en la postproducción... Pero luego pides a un locutor canario que grabe el texto y... no suena como Ramón Langa, ni como Constantino Romero, ni como Camilo García... ni otros tantos. Si quieres a uno de éstos... puedes contratarlos. Pero si queremos un locutor canario, le cambiamos el acento y punto. Esto es un error.
Y me gustaría que tras leer esto, lo reflexiones.
Un ejemplo, a continuación (criticado por muchos) de un anuncio nacional hecho para los canarios y en el que la actriz es canaria. Hubo quien lo criticó por el acento de la chica y... la chica habla tal y como hablamos en esta tierra. Ni más, ni menos.
Y por favor, que nadie lea en este post un desahogo, una actitud "despechada" por mi parte contra alguien con quien haya trabajado. Qué va. De hecho, quienes me conocen saben que interpreto varios acentos. Soy canario, locuto con muchas essesss si hace falta, y también con acento peninsular. De hecho la península es mi mayor cliente...
Pero no estoy de acuerdo con la manera en que se trata en nuestro gremio audiovisual al acento canario. Tan bonito que es...